Monasterio de San Clodio (Leiro) O Carballiño y Oseira

El viaje empieza por una boda a la que a la que tuve que asistir en el Monasterio de San Clodio (Leiro). El Hotel Monasterio de San Clodio está situado en Leiro, a 10 Km de Ribadavia y a 13 Km de Carballiño. Es el primer Hotel Monumento de Galicia, ubicado en el antiguo Monasterio de San Clodio, que data de los siglos XII-XVI. Es un agradable lugar que merece una visita. www.monasteriodesanclodio.com.
Ni la comida ni el servicio fueron acordes con la belleza del monumento. A mi amiga le tiraron tres sorbetes encima y ni siquiera vino el maitre a interesarse por su falda de seda que quedó hecha un churro.
Sala capitular o Sala de
las Palmeras en el Monasterio
de Oseira (Ourense)
Después nos fuimos a dormir a O Carballiño en www.hotelcastro.com que por 39 euros dormimos en una habitación abuhardillada pero con una de las dos camas que hacía un ruido horrible por lo que mi acompañante tuvo que dormir con el colchón en el suelo. Por lo demás limpio, agradable y un trato muy amable. Para volver.
A la mañana siguiente nos levantamos tomamos un café con leche, nos fuimos a comprar las fabulosas cañas de la Confitería Cerviño (70 céntimos de euro cada una) y, con nuestras cañitas nos fuimos a la Pulpería Gazpara (al lado del Ayuntamiento) y nos comimos unas raciones de pulpo á feira (la carta del Gazpara tiene comida típica gallega) en la terraza con bancos corridos debajo de un toldo. Como postre las cañas del Cerviño.
A primera hora de la tarde fuimos a visitar el Monasterio de Oseira, un monasterio que empezó siendo benedictino y que depués se convirtió al Císter, al que denominan el Escorial de Galicia. En este monasterio las visitas son guiadas y el guía habla en gallego cuando considera oportuno porque "yo hablo en lo que me da la gana" aunque haya gente de fuera de España que sólo entienda el español. Asimismo al guía (que va a toda pastilla y no cuenta nada a nivel arquitectónico que merezca la pena) le molesta que hagas fotos (aunque sean sin flash) porque le retrasas la visita. Una pena, el guía maleducado y enfadado por tener que ejercer de guía un domingo a las 15,30 nos aguó la visita a un monumento tan maravilloso.
Por la tarde, vuelta a casa y a descargar las fotos.
